Las raíces son una sola – De Italia, Jamaica, Chile a Argentina

Una tarde de sol con clima reggae iba dando paso a la velada que se llevaría a cabo en el estadio cubierto Malvinas Argentinas, ubicado en la calle Gutenberg 350 de La Paternal. Cerca de las 18 hs. las columnas de personas que arribaban a las inmediaciones del predio se hacían cada vez más numerosas. Mientras algunos comenzaban a formar fila para el ingreso, otros optaban por la hamburguesa y la cervecita primero. La imagen que se veía, era el clásico retrato de una fiesta reggae con grupos de amigos, parejas y familias aguardando en la previa del show de Kameleba, Alborosie y Zona Ganjah.

Con prolija organización, la gente fue ingresando al estadio cubierto, algunos se acomodaron en las gradas mas alejadas del escenario buscando la comodidad y otros ya se iban reservando las codiciosas primeras filas contra el vallado. Ritual reggae y humo de conexión ambientaban la espera del show.

Kameleba

Faltaban unos minutos para las 7 de la tarde, el microestadio contaba con gran parte del público adentro, y llegaba ese momento único en cada recital, cuando se apaga la luz por primera vez y se abre el telón. La emoción que recorre el cuerpo y la ansiedad generan efervescencias contagiosas en cada individuo convirtiéndose, con la suma de todos, en una fuerza única que se agolpa contra el vallado, la energía era tal, que la sensación que se vivía era la de estar en una selva, y realmente fue así, porque en ese justo momento ‘el león del interior‘ comienza a rugir, Kameleba salta al escenario, ahora son ellos quienes absorben esa fuerza, la transforman en música y la devuelven al público, momento de retroalimentación único. Abren su repertorio con Armas serviles, seguido de Tiempos de Tribulación, canción que le da nombre al último disco, y con agite de por medio, Dario, voz de Kameleba, marca unos movimientos en el aire con perfecta coordinación, este pibe tiene swing, lo lleva en la sangre. Sonaron los temas De frente al sol, Si no somos felices, Orillas, Maldita Herencia, entre otros. Despidiéndose y cerrando esta primera parte, se agita desde arriba del escenario “Aunque llueva, aunque nieva. La gente escucha Kameleba por que hace reggae que pega, que te lleva, que te eleva”, rostros felices se ven el público, la jornada va gustando, Kameleba, gran banda en ascenso directo, deja las tablas con la cabeza bien alta luego de una participación impecable.

Después de un breve receso, arranca la segunda parte, el plantel de la Shengen Clan, banda que acompaña a Alborosie, ya presente en el escenario comienza a sonar, la gente enloquece, salta y festeja y eso que todavía el Puppa Albo no aparecía, hasta que de atrás emerge ese tano divertido y loco lindo, nacido en Sicilia, hoy radicado en Jamaica, tocó todos su clásicos y no dejó nada afuera: No cocaine, Rastafari AnthemWaan the herb, Ragamuffin y temas de su último disco, Sound the System, como Love is the Way.

Alborosie
Oléee olé olé olé  Albo, Albo se cantaba tanto arriba como abajo del escenario. El momento más emocionante de la noche, fue cerca del cierre de Alborosie, cuando el Tano chapeó su nacionalidad y se tiró una lírica a lo Pavarotti seguida luego por International Drama, “Argentina en mi corazón” repetía el Puppa. Seguido sonó Police, y cerró con Kingston Town, una performance vibrante, a pura emoción y carisma de Alberto D’Ascola, más conocido como Alborosie.

 

Último intervalo, el público toma un respiro saliendo al cesped que rodea al microestadio, con un poco de espera, charlas y nubes, la gente iba entrando meditación para escuchar reggae consciente.
Con el correr del tiempo, el público se va preparando y los que estaban fuera reingresan, para recibir a Zona Ganjah, la banda chileno argentina liderada por Jose Gaonah, quien apareció en escena para gritar contra Monsanto y favor de la legalización de la marihuana.
trapo-zona-ganjahArrancaron con Música Consciente para luego pasar por todos sus discos con De la tierra crece, Meditaciones en Consciencia, Buscar Estar, Un nuevo día, entre otros.
Luego de una sesión hiphopera a la mitad del show liderada por Quieren Llevarnos, en una lluvia de globos, se despliegan los famosos trapos de la ZG que ocupaban de punta a punta el campo del Malvinas. De esta manera, la gente enloqueció, vivió fiesta y respiro alegría con Vibra Positiva, No estés Triste, Irie, Fumando Vamos a Casa, entre otros.

“ZG si sabe, ZG es la clave, la ZG se expande cada vez” dicen desde sus primeros discos, y 10 años después se sigue confirmando que es así.

zona-ganjah

Así concluyó una gran fecha reggae, de Italia a Jamaica, de Chile a Argentina, mucha conexión, fiesta, felicidad y agite. El reggae es eso, familias, amigos, parejas, chicos, jovenes y grandes, no importa que clase, raza o satus tengan, acá hay unión.

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