Indio Solari, la pasión con la cabeza

Raro, todo muy raro.

La cosa esta vez empezó así: el Indio Solari durante  dos años no tocó  en vivo y un día volvió con  un show súper estelar en la ciudad de Mendoza, (septiembre de 2013).

¿Qué paso allí? Desborde, 150 mil personas, agua nieve, largas caminatas y preciosos viajantes enamorados de las canciones subidos a la ideología independiente y defendiendo a capa y espada pasado, presente y futuro del mito viviente, porque el futuro ya llego.

El tiempo  pasó y llegó  el  veranito del 2014 y junto con él un anuncio rotundo: el Indio Solari volvería  a presentarse en el mes de abril. Intriga, sospechas, comentarios, todo raro, muy raro, hasta la confirmación, el músico regresaría a su provincia natal, Gualeguaychú para presentar su nuevo disco: “Pajaritos, bravos muchachitos”

La caravana no se hizo esperar. Una fila  interminable para sacar las entradas, canticos alusivos a su ex banda por todos lados, desde los autos que acompañan mi caminar eterno se escuchan canciones a todo trapo del artista, sea con su mega-súper big band actual, sea con la banda más emblemática, ideológica y nómade de la historia del rock argentino, lo que sea. Raro, todo muy raro.

 

 

Cómo medir la pasión

Tres meses antes del show en Gualeguaychú, apenas conocida la novedad me puse al día  con mi “banda” para ponernos a tiro del acontecimiento: estadía, viaje, combi, provisiones, entradas, fechas de ida y vuelta, permisos varios, y un sin fin de malabares ya sabidos para poder asistir a la MISA (termino que odio por remitirme a un culto estancado en el tiempo) ,que esta vez se convirtió en procesión.

Ya es sábado 12 de abril por la mañana, nos encontramos en Gualeguay, a 80 km del lugar en donde se va a realizar el show. Los que pudimos estar desde el viernes en tierra entrerriana vivimos como llovió ese día por la noche, vimos como estaban de inundados  los campos de entrada a la ciudad, los que pudimos organizar nuestras vidas para entregarla a  la experiencia fundamentalista sabemos que la semana anterior al show llovió como que nunca antes, dejando a gran parte de Gualeguay sin luz, con mucha agua acumulada y más problemas por solucionar… ¿Presagio, aviso, angustia señal? Lo cierto es que ,eso a nadie detuvo .Las redes sociales a veces sirven, a veces confunden, a veces ignoran, pero nunca están a la altura de las circunstancias vividas en carne propia.

El último bondi

-“Combi a las 17.00Hs”. Gritó uno, desde la puerta, y todos nos alistamos para salir. Listos o no, allá fuimos. Hicimos el recorrido de Gualeguay a Gualeguaychú sin mayores problemas. No había mucho tráfico y el campo no estaba tan húmedo, el día estaba soleado y fresco, cuando caiga la noche camperón y listo. ¡Ilusos, la primera impresión es la que cuenta! Nuestra nave nos dejo sobre la calle Artigas, mucho micro, mucha combi, mucha expectativa, y de aquí en mas, la epopeya .Todos tenemos alguna anécdota deliciosa sobre los show de  Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota  que en Tandil volvimos llenos de barro en tren, que en Mar del Plata esquivamos a los caballos de la policía, que en Huracán casi nos aplastan contra los molinetes, y así  hasta el infinito… ¡Todo es aprendizaje, siempre!

 

foto gualeguay 2014 5

¡Vamos la Banda!

¿Vamos con la ilusión, con la inocencia de un huevo recién puesto? No creo, estos huevos ya maduraron y son pajaritos bravos que pasaron por miles de aventuras que hacen gloriosa esta vida, porque si de vivir se trata, quiero sufrir por estar vivo y no ser un muerto sin emociones.

Caminamos 8 km por la calle Artigas, que después se hace Valle, atravesamos el centro comercial de Gualeguaychu, pasamos por el centro del Corsodromo, ingresamos al predio dispuesto por la organización del show, todo este trayecto estaba decorado con canciones que salían de los parlantes, de los puestos improvisados en casas particulares, boliches, bolichones, coches y camionetas que ofrecían todas las mieles recitaleras habidas y por haber. Llaveros, gorros, vinchas y vasos bien servidos.

La gente, las “bandas”,  los preciosos viajantes, el público me gusta decir a mí, un público fiel, un público respetable, el más respetable de toda la escena rock que yo conozca, ese público es un párrafo aparte. Sin desmanes, atravesados por tres generaciones, emocionados hasta las lágrimas (no es metáfora, las lágrimas las sentí en mis mejillas y en mejillas ajenas) sigue dando cátedra de fidelidad, compromiso y total entrega a su artista.

Al ingresar al predio comienza el principio del fin: un barrial incontenible, esto lo puedo decir porque me ocupe de recorrer gran parte del lugar y era imposible no hundirse en  tierra ahogada en agua, mucha gente ofrendaba sus zapatillas emprendiendo la aventura de, por lo menos, llegar a ver al artista por alguna de las 9 pantallas dispuestas en las columnas de sonido que se encontraban abarcando 100 metros del campo que, en total, debería tener unos 400 metros de largo. ¿Se pudo haber hecho algo? No sé. ¿Se hizo algo? Fue poco. ¿Suspender el show? Imposible.

22.30 Hs aproximadamente se da comienzo al show: Nike – Chau Mohicano – Pájaros  fueron el terceto de temas elegido por Indio y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado para arrancar la MISA. Para algún desprevenido que lea esta nota, el equipo formó así:

Martín Carrizo (batería), Hernán Aramberri (batería), Gaspar Benegas (guitarra), – Baltasar Comotto (guitarra), Marcelo Torres (bajo), Sergio Colombo (saxo alto, tenor y clarinete), Alejo Von Der Pahlen (saxo), Ervin Stutz (trompeta  y  trombón), Miguel Ángel Tallarita (trompeta), Pablo Sbaraglia (teclados, guitarras y secuencias), Débora Dixon (coros),  Luciana Palacios (coros) y Julio Sáez (medicinas varias).

Luego de este primer terceto y acomodando el sonido que iba y venía, desaparecía por el viento y la inmensidad del predio, se pudo ver a un Solari desgastado, con una impronta única sobre el escenario (su voz no se encuentra a la altura de la circunstancias) , pero que se le puede pedir a un Héroe del Whisky más que mas canciones. Y aparecieron las canciones clásicas: Fusilados por la cruz roja + me mata limón + unos pocos peligros sensatos hicieron sacudir el frio de la muchedumbre. Después de estos himnos la banda se despacha con Y mientras tanto el sol se muere, Había una vez (a mi gusto, uno de los temas más hermosos de la era solista del artista), Martinis y Tafiroles y Black Rusian.

Segunda  vuelta : Botes ,BMW ,A la luz de la luna ,Caña seca , Infierno encantador , Sopa de lagrimas ,Vino Mariani , Blues de la Libertad (cantado por una Debora Dixon eufórica, haciendo gala de su voz dedicada al blues en todo su esplendor). El sonido acomodado, la voz algo más firme, la selección nacional de músicos en el escenario, se apagan las luces…

 

 

Nos merecemos bellos milagros

Ocurrió lo que todos estábamos esperando que ocurra: Un Solari suelto, manso y sereno da el puntapié inicial para que las  170.000 personas que estaban presenciando el momento no se olviden nunca de lo que estaba pasando arriba y abajo del escenario: los secos , los embarrados , los empapados , los colocados , los enfurecidos , los eufóricos . Todos unidos en un mismo canto.  Sergio Dawi , Walter Sidotti, Daniel Bucarelli al escenario y todo cambio por un momento. La historia se hizo presente y la piel se erizo por completo. La Pajarita fue el tema que compusieron para el último disco de Indio, y el cual hizo arrancar los recuerdos y emociones de todos los presentes. Los ex – Redonditos de Ricota dedicaron sus vidas al arte, pusieron su sangre sobre cada obra y ésta no iba a ser diferente.  Loqueados a la perfección, sobrios a la vista, precisos al oído, hicieron de las suyas. Grandes canciones. Después de la Pajarita vinieron dos grandes clásicos de la banda con los cuales solían cerrar los primeros show. Ya nadie va a escuchar tu remera nos dice que todo es efímero, que lo más importante es el estado de ánimo, defenderlo tiene que ser nuestra bandera.

Una fiesta se desato abajo del escenario, así lo viví yo, mis compañeros de ruta seguían perplejos, a unos 100 metros de distancia por el agua, el barro, el poco alcance del sonido y las imágenes. Tras “lo efímero” llego un tema con el cual los redondos solían terminar sus shows en los 80s: “Nene Nena”. De este pasaje del show me quedan dos imágenes: mi compañera derramando lágrimas por el milagro que  estaba sucediendo, e Indio arengando a un Baltasar Comotto cual chaman avivando el fuego del ritual. La versión duró un rato a puro guitarrazo y pasajes de vientos, con el final del clásico vino el saludo de los tres redondos. Las luces se apagaron y el “solo te pido que se vuelvan a juntar” no se hizo esperar.

foto gualeguay 2014

El final

Si entre tema y tema los intervalos eran recurrentes (y a veces prolongados), los momentos que dispone la banda para organizar el show no son menos demorones. El público estaba impaciente, el barro se hacía sentir, la temperatura bajaba a cada minuto y comenzaron a haber migraciones varias. Mucha gente comenzaba a irse, y esto no es casualidad: la organización del show no estuvo a la altura de las circunstancias. Después vendrán los archivos que mostraran a un Solari comentando que su público es “remolón” y que es casi imposible que tantas almas esperen pacientemente el inicio de una MISA, y así fue, algunos viajantes iban dejando el lugar.

Caramelo Machiato,  Pedía Temas, To beef, Porque será que no me quiere Dios, Todo un palo, fueron los temas convocados por Indio y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado para comenzar con el final. Voy a poner en mis palabras las palabras de gran parte del público con el que hable: la lista no gusto, los temas seleccionados no respondieron a las expectativas, la gente se quedo con gusto a poco, pero ¿qué se puede decir? Toda elección es arbitraria, la respuesta a esto se vera en el próximo show.

Dejando de lado todo lo antes dicho, llegamos al gran final. Un Solari desenvuelto como pocas veces, alegremente motivado por la compañía de sus ex compañeros de tantos años, da inicio al gran final, no voy a dar rodeos en esto. Quien no haya probado las mieles del JiJiJi en vivo, es momento es ya. Hay que sentirlo en los huesos: El futuro ya llegó.

Solari habla poco pero habla fuerte. En algunos pasajes del show aprovechó para sembrar conciencia sobre la importancia de hacerse un examen temprano de VIH. Recordó a las Madres y Abuelas de desaparecidos de Entre Ríos y agradeció la fidelidad de las bandas.

Existe una condición para que la masa se encuentre unida, una doble ligazón apoyada sobre la ilusión de que: el líder ama a todos por igual. Esto genera una identificación recíproca de los integrantes de la masa con el líder y de los miembros de la masa entre sí, pero hay algo que hay que considerar: el respeto no es poca cosa y mantener viva la llama de la pasión no puede ir en contramano de la conciencia. Somos un público respetable que ama y comparte, seguimos a nuestro líder a capa y espada, de todo se aprende, lo que no te mata te fortalece.

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